Se pasea de puntillas entre tus sombras y las mías…
La oigo sisear a lo lejos, gélida, siempre presente como la vida,
aún más cerca de lo que imagino…
La esquivo con un cambio certero de pensamiento,
con la visión de algo tangible y amado… tímidamente,
consigo reestablecer el orden en mi estómago…
Pero a veces, esa realidad tan conscientemente ignorada,
nos muerde robándonos el aliento y el veneno, sin antídoto posible,
nos enfrenta sin piedad, a ese abismo ancestralmente conocido y
a pesar de todo siempre inesperado…
…ojalá pase de largo, musito con el rabo entre las piernas
y rallando mis papeles, entre palabras y colores infinitos,
distraigo mi terror al vacío, dejándome ir ausente,
sabiéndome aún incapaz si quiera… de pronunciar su nombre…









Tema original: