Abril 2006


al mar
Imaginando tus ojos,  que se borran como mis lágrimas en el inmenso mar…

chati

Cuenta la historia que cantaba el gallo cuando por fin nació. Su madre le miró largamente, aún dolorida, le abrazó fuerte y con ese saber especial que sólo tienen las madres dijo: ” hijo, en éste caso, el tamaño no importa, lo fundamental es lo que llevas dentro y con semejante volumen algo interesante traerás… sólo tenemos que esperar y ver que es lo que escondes en semejante sesera…”

El pareció entenderla, le devolvió una preciosa sonrisa azul y de algún lugar salió ese sonido tan parecido a un trino que le haría tan peculiar entre sus amigos…

Observador y reservado creció, de vez en cuando su forma especial de hacer las cosas dejaba perplejos a los que le acompañaban, algo que le hizo crearse una armadura de guerrero y encerrarse cada vez un poco más… la adolescencia no hizo más que acrecentar la evidencia, esos gorgoritos cada día eran más difíciles de esconder y la cabeza siguió destacando de su cuerpo a pesar de las esperanzas concedidas por el médico…

Un día de esos, en los que pájaros negros revoloteaban por su tremenda calabaza, el niño tropezó y tras varios encontronazos con lo que se le cruzó por el camino, dió con la testa en el duro suelo… Tras instantes de incertidumbre, la cabeza crujió y de su interior empezaron a surgir preciosos pájaros de colores que se mezclaban con los asombrados pájaros negros, y en su confusión se impregnaban de la luminosidad de aquellos extraños pájaros cerebrales…

El espectáculo fascinó a todos los presentes que en un gesto espontáneo de admiración se decidieron a ayudar a levantar al niño, que debía de pesar mil toneladas a causa de su fantástica armadura…

El calor de sentirse aceptado fue una de las razones por las que el pequeño guerrero empezó a quitarse la pesada coraza, y dejar que los pájaros anidaran o salieran a mezclar sus colores cuando les apeteciera…

Y colorín colorado este cuento no ha acabado ;)

pajaros en la cabeza

alas en el corazón

boludingos

¡Mirar lo que me han regalado!

No sé quién cazó a quién… el caso es que los Boludingos ya están aquí, en mi poder :)

Son preciosos a la par que divertidos y sencillos. Aún hay tiendas de juguetes mágicas y didácticas, Giardia encontró un par en Argentina, y tuvo la genial idea de traerme una gran muestra que comparto felizmente con vosotros. Por lo visto estaban construyendo la web, en cuanto me la pasen os lo diré… seguro que merecerá la pena.

pequeña estrella

y enredó mi alma…

Sonreía… cómo no? o por qué no? o quién no?… y se te contagiaba…
Se le veía como embelesado o iluminado o extasiado… y te embargaba …
Estaba feliz y nos hizo felices a casi todos, aunque no fuera nuestra lucha, o ni si quiera nos importara, o no entendiéramos ese absurdo deporte (¿fútbol?)… pero la sinceridad de su entrega llevaba en volandas a sus compañeros de fatiga y pegados a su estela a millones de entregados espectadores…

No sé si como reza en el nuevo y genial spot de Nike, el secreto está en la niñez:

“Cuando eres joven todo es más fácil
No te asusta intentarlo, arriesgarte
Lo haces porque te gusta
Así que mi consejo es…
No crezcaís nunca.”

O si más bien está en una actitud, un creer, una pasión y la capacidad de alzarse sin más hasta el éxtasis… ¿Cómo lo consigue?, no lo sé… lo que si es evidente (mal que les pese a algunos “contrarios”) es que lo hace, y que ante ello sólo podemos admirarle y dejarnos contagiar de esa, ya consagrada, sonrisa.

primer globo

Abril es el que por fin me ve salir, pero los que me impulsaron a ello fueron los anteriores meses, con todos sus días repletos de horas a rebosar de segundos intensos de “creo_que_voy_a_estallar”.

La intensidad de la vida en sus múltiples facetas, las interminables preguntas sin respuesta, tantas ventanas virtuales abiertas en este espacio tan infinito como se me antoja el universo… me llegan a alterar el ánimo cual montaña rusa, por más que busco en mi interior (influenciada, cómo no, por la moda oriental) la serenidad de la unión con el ”todo”…

Después de tanto tiempo sin poder dejar de mirar, decido abrir mi ventana, coger mi primer “globo” y lanzarme en este nuevo elemento que no es agua, ni tierra, ni aire, ni fuego, con el único fin de toparme con vosotros, peces unoceros, lobos de palabras, y demás fauna enredada en marear la tuerca, a ver si juntos conseguimos ajustarla aunque sea un instante y deleitarnos con el placer del encuentro.

Esta vez la fiesta es en mi ventana… explayaos cuanto queráis, hay “tuerca libre”   ;)